Sep 2026 · Review personal · Bambu Lab A1 · casi 2.000 horas

Bambu Lab A1 año y medio después: por qué no hace falta que te gastes más

La compré en marzo de 2025 y lleva casi 2.000 horas encima, la mayoría haciendo pedidos. Aquí no vas a encontrar velocidades ni la ficha técnica. Te cuento lo que me ha transmitido usándola: si falla, qué tal va con PLA, PETG y TPU, lo que me costó frente a lo que cuesta hoy y a quién no se la recomendaría.

Miniatura: Mira esto antes de comprar la Bambu Lab A1 en 2026 ▶ Ver en YouTube

Transparencia: este artículo no está patrocinado. La A1 la compré yo con mi dinero y Bambu Lab no ha visto este texto antes de publicarlo. No hay enlaces de afiliado: el enlace a la tienda oficial no me deja ninguna comisión.

En el vídeo empiezo diciendo que ya no puedo decirte que esta máquina sea buena. Porque decirte que es buena es quedarme corto. Y creo que la mejor prueba ni siquiera es la propia máquina, sino lo que ha pasado en el mercado desde que salió a finales de 2023: hoy hay un montón de impresoras que, por fuera y en prestaciones, son un calco de ella.

Así que esto no es una review. Es mi experiencia después de año y medio usándola para casi todo, con cosas que en las reviews técnicas no te suelen contar.

Mi A1: comprada en marzo de 2025 y casi 2.000 horas encima

La A1 no fue la primera impresora que toqué (en la universidad he usado una X1 Carbon), pero sí la primera que fue mía. La compré en marzo de 2025, el Combo con el AMS Lite, y me costó 520 € con el envío. Hoy es la máquina con la que hago casi todos los pedidos del taller y la que sale en la mayoría de mis vídeos.

Bambu Lab A1 de Erwan en el taller, con la tapa del cabezal personalizada
Mi A1, la del gato en el cabezal. Fotograma del vídeo.

Lo que más se nota: no hay fricción

Si tuviera que quedarme con una cosa, sería lo fácil que es de usar. Cualquier persona con un mínimo de nociones y ganas de aprender puede llegar muy lejos con ella, porque no es una impresora de las de antes: desde el primer día sacas buena calidad sin pelearte con la máquina. Y eso, al final, hace que acabes confiando en ella y disfrutando de usarla.

Pero ojo, que no es magia. Mucha gente me escribe diciendo que le salen hilos o que la primera capa no le queda bien. Es una máquina muy buena, pero hay que darle un poco de mimo y calibrar los filamentos con los que vas a imprimir. Y esto vale igual para una A1 que para una impresora que cueste el triple: tengo varias en el taller y da igual lo cara que sea, si no haces los test básicos de filamento no vas a sacar la mejor calidad posible.

En producción, los fallos casi siempre han sido culpa mía

Sé que mucha gente se la plantea para montar un pequeño negocio: chapas, llaveros, trofeos. Yo la uso principalmente para eso y no puedo estar más contento. Rara vez, muy rara vez, he mandado 30 llaveros y ha pasado algo.

Cama de la Bambu Lab A1 llena de chapas impresas en negro durante una tanda de producción
Una tanda de chapas en la A1. Fotograma del vídeo.

Las pocas veces que ha fallado ha sido porque yo he hecho algo mal: un filamento mal configurado, algo raro en la cama o, literalmente, algo que se me ha caído encima de la impresora. Lo que viene siendo fallar la máquina por sí sola, en casi 2.000 horas no me ha pasado de una forma que me haga desconfiar de ella. Alguna cosilla sí se me ha roto (el patín del eje X, por ejemplo), y para eso está la garantía, que te cuento más abajo.

Hilos y primera capa: haz los test antes de culpar a la máquina

Los fallos que más me consultáis con la A1 son dos: la primera capa y los hilos. Y casi nunca es cosa de la máquina. Es cosa de cómo tienes configurado el filamento, de si lo guardas seco y de saber usar un mínimo la impresora.

Aquí voy a sonar pesado. Si sacas una bobina nueva y mandas a imprimir directamente sin ningún test, vas a tener problemas. Me escribe gente por Instagram diciendo que le sale mal, le pregunto si ha hecho los test y me responde que no, que como es buena máquina no debería hacer falta. Es buena máquina, sí, pero si quieres resultados de verdad, tómate un momentito y hazlos. Te ahorras un montón de problemas después.

Si ya te pasa, tienes cómo lo arreglo yo en quitar los hilos y el roce de la boquilla en la A1 y cómo guardo el filamento en secar el filamento.

PLA, PETG y TPU: la diferencia con una máquina cara no la ve nadie

La he trillado con los tres materiales que usa casi todo el mundo. Con PLA he probado de todo (normal, rápido, con madera) y no le saco ninguna pega. Con el filamento seco y bien configurado, si me pones una pieza de la A1 al lado de una de la P2S o de una X1, cuidado, porque la diferencia es muy pequeña. En el taller hemos jugado a adivinar con qué máquina se había impreso cada pieza, y si no tienes el ojo muy fino, fino, fino, no lo sacas. Un cliente que no ha visto una pieza impresa en 3D en su vida no va a notar nada.

Esto era justo lo que me preocupaba al comprarla. Es de cama móvil, no CoreXY, y pensaba que no iba a sacar la misma calidad que la X1 de la universidad. Hoy no le envidio nada a la X1 ni a ninguna de sus hermanas mayores.

Con PETG he hecho un montón de trofeos, pedidos raros para clientes y cosas para mí y hasta para mis padres, y tampoco le pongo ninguna pega. Un par de test de filamento y los resultados son muy buenos.

El que más dudas me daba era el TPU. Y la verdad es que se comporta de maravilla: baja un poco la velocidad, pero el acabado final es muy bueno. Alguna vez he sacado más hilos imprimiendo TPU con mi P2S, que es bastante más cara y más gama alta, que con la A1. En el vídeo tengo detrás un zapato impreso en TPU con ella.

No te gastes 300 o 400 € más en tu primera máquina

Si estás pensando en comprártela y te ronda la cabeza que por 300 o 400 € más te llevas una mejor, te lo digo claro: si es tu primera máquina, olvídate. Si vas a imprimir PLA, PETG y TPU, comprarte una CoreXY cerrada es gastar dinero sin necesidad.

Antes de comprar la A1 yo dudaba con la P1S. Era cerrada, CoreXY, iba un poco más rápida y yo daba por hecho que sacaría mejor calidad (la pantalla, eso sí, era muy mala). Me rayaba mucho y no encontraba a nadie que me dijera: oye, no hace falta que te gastes más. Pues eso es lo que te digo yo ahora.

Una máquina más cara se compra porque necesitas algo concreto. Yo en el taller tengo la P2S y la uso para cosas más específicas, pero en el día a día, haciendo llaveros, tener una P2S o una A1 funcionando es casi lo mismo. ¿Qué te cambia imprimir 20, 25 o 30 minutos más rápido? Poca cosa. Quizás la cara te facilita un poco el proceso o te da algún detalle que la otra no tiene, pero a rasgos generales, para lo que la vas a usar, te sobra. Créeme que te sobra.

El precio: 520 € entonces, 370 € ahora

Esto es lo que más rabia me da. Yo pagué 500 € más 20 € de envío por el Combo. El día que grabé el vídeo, en la tienda de Bambu Lab el Combo estaba a 370 € (más el envío). Son unos 130 € menos en año y medio por la misma máquina, que por dentro es prácticamente igual. Tanto, que como últimamente hacemos más pedidos, estoy pensando en pillarme otra para el taller.

Los precios cambian, así que antes de comprar mira el del día en la tienda oficial de Bambu Lab (sin comisión para mí).

Y fíjate en el mercado. Hay un montón de marcas que han cogido la A1, le han echado una foto, le han hecho ingeniería inversa y han sacado su versión con las mismas prestaciones y dos detallitos cambiados, como la Creality SparkX i7 o la Anycubic Kobra X. Para mí la A1 marcó un antes y un después en impresión 3D barata, fácil de usar y para todo el público. Con la X1 Carbon, Bambu Lab ya había cambiado el mercado; con la A1 demostró el poder que tiene. Cada vez que saca una máquina pasa un poco como cuando Apple saca un iPhone: todo el mundo la quiere.

A quién se la recomiendo y a quién no

Se la recomiendo a cualquiera que quiera empezar en la impresión 3D sin gastarse mucho dinero, incluso si quiere producir, porque yo la uso para mis pedidos todos los días. También a quien necesite prototipos rápidos, a quien estudie una ingeniería o arquitectura y tenga que sacar maquetas y piezas, y a quien quiera montarse una pequeña granja de impresión, porque tiene muy buena automatización de la cama.

No te la recomiendo si vas a imprimir materiales técnicos que necesitan un entorno cerrado. Ahí necesitas una máquina cerrada. Tampoco si sabes que vas a necesitar una cama bastante más grande que sus 256 x 256 mm.

Pero si vas a imprimir PLA, PETG y TPU, que es lo que hace el 90 % de la gente (yo diría que el 95 %), con esta vas más que sobrado. Y si con el tiempo ves que te va bien y se te queda corta, entonces inviertes en algo más caro.

¿A1 mini, A1 o A2L?

Aquí te hablo sin haberlas usado a fondo, así que tómatelo como lo que haría yo con mi dinero. He visto un par de A1 mini funcionando y está muy bien construida, pero su cama es de 180 x 180 mm. Si vas a ser un usuario muy básico, de hacer cuatro cosillas de vez en cuando, te va a ir súper bien: es barata y le puedes poner el AMS Lite para imprimir en multicolor. Para producir no te la recomendaría, porque se te va a quedar pequeña. Y aunque tengas un nicho muy concreto, el día que quieras imprimir algo más grande vas a echar de menos la cama.

La A2L tiene pinta de ser un maquinón. No la he probado y me gustaría. Ocupa más espacio, pero si funciona igual de bien que la A1, si tienes sitio te la recomendaría casi más que la A1: tiene algunos detallitos que a la A1 le faltaban y, si produces, cuanta más cama tengas, más piezas pones por tanda y menos veces tienes que estar detrás de la máquina quitando y poniendo. Aun así, la A1 no se queda corta. Para el 90 % de la gente que se quiere meter en esto, tiene más que de sobra.

Mantenimiento: la máquina te lo recuerda

Es de lo que más le agradezco a Bambu Lab. Cada cierto tiempo la propia impresora te avisa de lo que toca hacer, así que no tienes que llevarlo tú en la cabeza. Y no tiene ninguna complicación: limpiar cuatro cosas y echar un poco del lubricante que viene en el kit (cuando se te acabe, puedes comprar uno parecido). Lo tienes paso a paso en el mantenimiento de la A1.

Si no le das golpes ni le haces cosas raras, la máquina te va a durar. Y si se te rompe algo estando en garantía, contacta con el soporte: a mí se me ha roto alguna cosilla y siempre me han atendido, me han solucionado el problema y normalmente me han mandado la pieza gratis.

La única pega de verdad: la cámara

Si le tengo que sacar una pega, es la cámara. Va a un fotograma por segundo y, siendo sincero, es bastante mala. Y creo que tampoco la han mejorado en ninguna de sus hermanas nuevas.

¿Tiene sentido comprarla en 2026?

Salió a finales de 2023, así que ya lleva dos años en el mercado. Y creo que hoy sigue siendo mucho más recomendable que muchas de las copias que han salido por 50 € menos o por un precio parecido. No me patrocinan ni nada, pero la marca se lo ha currado: el software es bueno, el firmware no suele dar problemas, la integración con el laminador es excelente (con Bambu Studio yo no he tenido bugs) y la máquina recibe actualizaciones constantemente. Los problemas de las primeras unidades con el cable de la cama se solucionaron hace tiempo.

Ya sé que suena a que te la estoy vendiendo. No es así: desde mi experiencia, es un maquinón y no tengo quejas que sacarle más allá de la cámara. Comprarla en 2026 no es ningún error.

Mis únicas reservas honestas son tres. La cámara. Que no sirve para materiales técnicos que piden una máquina cerrada. Y que, si ya sabes que necesitas una cama grande, esta no es tu máquina. Para PLA, PETG y TPU, te sobra.

Preguntas frecuentes

¿Merece la pena comprar la Bambu Lab A1 en 2026?

Para mí sí, si vas a imprimir PLA, PETG o TPU. Salió a finales de 2023, pero el software, el firmware y la integración con Bambu Studio siguen siendo de lo mejor que he usado, recibe actualizaciones y hoy cuesta bastante menos que cuando la compré yo.

¿Es fiable la Bambu Lab A1 para producir en serie?

En mi caso, con casi 2.000 horas y la mayoría haciendo pedidos, rara vez me ha fallado una tanda de 30 llaveros. Las pocas veces que algo salió mal fue por culpa mía: un filamento mal configurado, algo raro en la cama o algo que se cayó encima de la impresora.

¿Se nota la diferencia de calidad entre la A1 y una P2S o una X1?

Con el filamento seco y bien calibrado, muy poca. En el taller hemos jugado a adivinar con qué máquina se había impreso cada pieza y, si no tienes el ojo muy fino, no lo sacas. Un cliente que no ha visto una pieza impresa en 3D en su vida no va a notar nada.

¿Puede imprimir TPU la Bambu Lab A1?

Sí, y muy bien. Baja un poco la velocidad, pero el acabado es muy bueno. Alguna vez he sacado más hilos imprimiendo TPU con mi P2S, que es bastante más cara, que con la A1.

¿A1 o A1 mini?

La A1 mini tiene una cama de 180 x 180 mm y la veo para un uso muy básico, de hacer cuatro cosas de vez en cuando. Para producir o si algún día quieres imprimir algo grande, se te va a quedar pequeña. Yo no he usado la mini a fondo: esto es lo que haría yo con mi dinero.

¿Qué pega tiene la Bambu Lab A1?

La única que le saco de verdad es la cámara, que va a un fotograma por segundo. Y no es para materiales técnicos que necesiten un entorno cerrado: para eso hace falta una máquina cerrada.

Sigue por aquí

Si quieres ver cómo iba la máquina al principio, tienes mi review de la A1 a las 720 horas. Para tenerla fina, su mantenimiento paso a paso. Si dudas con una cerrada, mira la review de la P2S y la de la Elegoo Centauri Carbon 2. Y si todavía no sabes ni por dónde empezar, qué impresora 3D comprar.

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