Te pregunto algo rápido: si ahora mismo alguien te pide un llavero o 200 unidades de una pieza, ¿sabes cuánto le tienes que cobrar para no perder dinero por el camino? Y no me refiero a un número que te suene razonable. Me refiero a saber cuánto te está costando realmente imprimirlo: material, luz, tiempo, postprocesado, amortización de la impresora y la pieza que se te queda a mitad y tienes que repetir.
La mayoría de la gente que empieza con una empresa de impresión 3D no cuenta ni la mitad de esos costes y al final acaba trabajando prácticamente gratis. Por eso monté una calculadora gratuita en mi web: para que tú no caigas en eso y puedas calcular el precio a la perfección en menos de 5 minutos, con todos los costes incluidos y un presupuesto en PDF para entregarle a tu cliente.
Cómo acceder
Desde la web, entra en el apartado Comunidad y baja: es la primera herramienta del bloque. Le das a Abrir calculadora y entras directamente. Sin registro, no tienes que crear cuenta ni dejar el correo. Es completamente gratuita.
Paso 1: tipo de pieza
Lo primero que eliges es el tipo de pieza. He preparado tres modos:
- Pieza individual — para encargos sueltos.
- Lote — varias unidades del mismo modelo.
- Llavero — preset pensado para producción de llaveros.
Si eliges "llaveros sencillos", la calculadora ya te rellena unos valores de partida (por ejemplo, 25 unidades, 6 horas y 8 g por pieza). Esos números los cambias por los de tu impresión real: peso por unidad y horas totales que tarda el lote.
Paso 2: material y colores
Después seleccionas el tipo de material (PLA, PETG, etc.) y el precio por kilo que pagas tú por ese filamento. Si la pieza es de varios colores, indicas cuántos y los gramos exactos de cada uno. Esos gramos los sacas directamente del laminador, que te da el desglose por filamento al laminar la pieza.
Si no metes los gramos por color, la calculadora reparte el peso total de forma equitativa entre todos los colores. Está bien para una primera estimación, pero siempre es más preciso usar los gramos reales del laminador, sobre todo si imprimes en multicolor (donde además hay purgas: te recomiendo este otro post para reducir purgas en Bambu Studio).
Paso 3: máquina y electricidad
Aquí eliges tu impresora. He metido toda la gama de Bambu Lab y también puedes seleccionar otra marca para tener una referencia del consumo eléctrico. Esto sirve para hacerte una idea del coste de luz por hora que aporta la máquina.
El precio de la electricidad lo dejas como tú lo veas. Si lo pones muy alto, te va a salir un coste de luz bastante exagerado: eso es tomárselo muy en serio. Yo en mi caso suelo ponerlo en torno a 0,1–0,2 €/kWh según la tarifa que tenga en ese momento.
Paso 4: tiempo de mano de obra
Pones tu tarifa por hora y los minutos que dedicas a cada pieza fuera de la impresión: postprocesado, montaje de accesorios, embalaje, etc.
Por ejemplo, montando argollas de llavero suelo ir a 2–3 llaveros por minuto, así que por unidad puedo poner entre 1 y 5 minutos según el modelo. Este es uno de los costes que más sube el precio final y, aun así, mucha gente no lo cuenta. Si trabajas para clientes, tu tiempo se cobra.
Paso 5: accesorios
Para llaveros tienes la opción de añadir anilla y/o chip NFC. Si sólo lleva anilla, marcas anilla. Si lleva NFC, lo activas para que el coste del chip se sume al precio unitario. Si te interesa el flujo completo de un llavero NFC, lo cuento aquí: cómo diseñar e imprimir un llavero NFC paso a paso.
Paso 6: ajuste, fallos y beneficio
Esta parte es la que la mayoría se salta y por la que la gente termina perdiendo dinero. Aquí defines:
- Tasa de fallo — la probabilidad de que una pieza salga mal y haya que repetirla. Yo suelo dejarlo en torno al 5%.
- Gastos generales — pequeños extras que no son del pedido en sí pero que la empresa absorbe (mantenimiento, recambios, consumibles, amortización futura). Yo lo dejo en torno al 2% por pedido.
- Margen de beneficio — el que tú quieras tener. Esto ya depende de tu mercado y de cuánto valoras tu trabajo.
- IVA — el aplicable según tu país y tipo de actividad.
- Cantidad — las unidades que te pide tu cliente (10, 50, 200…).
Paso 7: el desglose
Cuando rellenas todo, en la columna de la derecha tienes el desglose en directo. La calculadora te muestra:
- Coste por pieza con todos los conceptos (material, luz, tiempo, fallo, etc.).
- Precio final por unidad con IVA.
- Beneficio por pieza y beneficio total del pedido.
- Material total que vas a necesitar (kilogramos y bobinas), por color.
- Resumen del pedido: total a cobrar para esa cantidad concreta.
Lo bonito de verlo así es que cualquier ajuste recalcula todo al instante. Si ves que el precio se te dispara, bajas la tarifa por hora o ajustas el margen y observas en directo cómo cambia el resultado. En 1–2 minutos puedes encontrar un precio que sea competitivo para el cliente y rentable para ti.
Si quieres entender bien cada concepto antes de meterte con la calculadora, te recomiendo este post como base: cuánto cuesta imprimir en 3D y cómo calcular el precio real.
La parte más útil: el presupuesto en PDF
Esta es para mí la parte más práctica de todo. Una vez tienes el cálculo hecho, arriba puedes rellenar:
- Datos de tu empresa — nombre (en mayúsculas queda mejor), correo y NIF.
- Datos del cliente — nombre y teléfono opcional.
- Detalle del trabajo — descripción del pedido y notas extra (por ejemplo: "Envío gratis", "Plazo de entrega 7 días"…).
Con eso, la calculadora monta automáticamente el presupuesto: emisor, cliente, descripción, concepto (impresión 3D FDM), filamento, cantidad, precio unitario, total, desglose de IVA y precio final. Todo limpio y profesional.
Vista interna (sólo para ti)
Hay una zona protegida con un candado donde aparece el desglose interno: tu margen, tus costes detallados y tus ganancias. Esto no se le manda al cliente, es para tu control. Le das a Imprimir PDF → Guardar como PDF → todas las páginas, y ya tienes el documento listo para enviar.
Por qué he montado esto
Porque cobrar bien es lo que separa una afición de un negocio. Si no cuentas la luz, el tiempo, los fallos y la amortización, tu impresora te cuesta dinero, no te lo da. Y porque hacer un presupuesto manual, con sus columnas y su IVA, lleva más tiempo del que parece. La calculadora resuelve las dos cosas en un solo flujo: calculas y exportas en 5 minutos.
Cuéntame qué te parece
Esto lo monté pensando en gente que está empezando a vender y no sabe por dónde tirar con los precios, pero también para mí mismo: yo la uso para mis propios pedidos. Si la pruebas y echas en falta algún campo, alguna opción o crees que algo se puede mejorar, dímelo en los comentarios del vídeo. Si el cambio tiene sentido, lo aplico en la web.
Si quieres seguir afinando tu negocio: