Pones el enlace, eliges forma, medidas y estilo, y lo ves en 3D. Antes de descargarlo te dice si
tu boquilla llega y si el QR se lee, y te lo llevas en 3MF con los colores puestos para Bambu Studio, o en STL.
Gratis y sin registro. Todo se hace en tu navegador: lo que escribes no se envía a ningún sitio.
Lo que conviene tocar en Bambu Studio para este QR en concreto. Cambia según el modo de impresión que elijas.
El 3MF lleva la base y el código como dos partes de una misma pieza, cada una con su color. Al abrirlo, Bambu Studio te pregunta con qué filamento imprimes cada color. El STL sirve para cualquier laminador.
Para que el QR salga bien a la primera
Lo que más falla cuando se imprime un QR, y cómo evitarlo.
¿Qué tamaño mínimo necesita?
Depende de lo que lleve dentro y de tu boquilla. Lo que manda es cada cuadradito: con boquilla de 0,4 mm, que mida 0,8 mm o más (dos pasadas de la boquilla). Cuanto más largo el enlace, más cuadraditos y más pequeños, así que un enlace corto te deja hacer el QR más pequeño. El generador te lo calcula en «¿Te va a salir bien?».
¿Lo puedo imprimir sin AMS?
Sí, en relieve. Solo hay un cambio de color: en la vista previa de Bambu Studio añades una pausa en la primera capa del código, y cuando la impresora pare, cambias el filamento a mano.
¿Por qué no me lee el móvil el QR impreso?
Casi siempre es una de estas: el QR es demasiado pequeño para lo que lleva, los colores no contrastan lo suficiente (blanco y negro es lo más seguro) o hay un brillo encima. Prueba con luz de ambiente y sin flash. Si el relieve es muy alto, también hace sombra: con 2 o 3 capas basta.
¿Funciona con otros laminadores?
El STL sirve para cualquiera: son dos archivos, uno por color. El 3MF con los colores ya puestos está probado en Bambu Studio.
¿Lo que escribo se guarda en algún sitio?
No. El QR y el modelo 3D se generan en tu navegador, así que tu enlace, tu WiFi o tu contacto no salen de tu ordenador o de tu móvil.